Como crece la industria del sexo en Nueva York

sexo en Nueva York

Parece mentira, pero cada día que pasa la industria del sexo y el porno crece exponencialmente, en cada rincón del mundo, y como no, en los Estados Unidos un paso más que en cualquier parte, casi al nivel que crece en toda Europa, y, en este caso, mencionaremos un poco sobre el crecimiento que es noticia en todos los Estados Unidos: la industria del porno en Nueva York.

Los servicios de sexo ilegales han sido apuntados por los diversos medios, como televisión, por noticias de salud, noticias de actualidad y sucesos, además de los diversos medios de comunicación masiva que ofrece la ciudad de Nueva York, sancionando y retratando lo que llaman la ‘venta del amor’ , que, hoy día, sigue estando prohibido en la ciudad que nunca duerme.

No se puede dar un número de la influencia del sexo en Nueva York, si bien, ocurre como en cualquier otra ciudad: sexo ocasional, sexo gratis por internet, encuentros sexuales, servicios, etcétera; en la ciudad las prostitutas se multiplican, y es que evaden la etiqueta de prohibición del gobierno estadounidense para poder cumplir con la labor más antigua del mundo.

Sin embargo, hay un representante que levanta la mano a la hora de permitir el sexo y el porno, y es Nevada, siendo el único estado que permite la prostitución.

La complejidad de estas leyes del gobierno estadounidense hace que, por supuesto, el servicio ilícito sea mucho más costoso. Es por eso que, por tanto, podemos preguntarnos cuánto cuesta un servicio de sexo en Nueva York, y la respuesta no es tan sencilla. Los precios parten de unos 75 dólares, y dependen, sobre todo, del sitio donde haya sido recogida la prostituta.

sexo en Wall Street
sexo en Wall Street

Esta tarifa no hace la profesión totalmente viable, y es que los 75 dólares no son íntegros de la prostituta, sino que están asignados un 25% de la cantidad para el bolsillo de un proxeneta, en días normales, y un 30% en los fines de semana, lo que hace el negocio no tan redondo, pero aun totalmente lucrativo.

Como las prostitutas en cualquier ciudad, de más prestigio tienen más valor, y es que podemos gastar hasta 4.000 dólares por un servicio completo, dependiendo del tipo de mujer, el tiempo que estemos con ella y la labor que deba cumplir, como dama de compañía, o solo servicios sexuales.

En la zona de Wall Street, ahora, se cobra aproximadamente unos 225 dólares, siendo el Bronx un precio un poco más económico, rondando los 75 dólares.

Las estadísticas apoyan un poco también todo esto, y es que, según estudios, el 83% de las prostitutas tienen creada su propia página web, donde, por supuesto, algunas hacen publicidad indiscreta de su material, para otras simplemente es un medio de comunicación. En el caso de las que lo usan como medio de trabajo, tienen un 25% de clientes regulares.

Además, el 86% de las prostitutas, un alto porcentaje, cuenta con un título de escuela secundaria, y el 19% un título de educación superior.

Las leyes y la prostitución

prostitución

Los ingresos que se consideran viables a través de la prostitución son enormes, sobre todo en Europa. Sin embargo, esto ha presentado problemas por la forma en la que se ve, originalmente, a una prostituta. Y es que hoy día, ha sido considerada, especialmente, a los ojos de la sociedad entera, un empresario privado que paga impuestos, como alguien más, pero con una profesión bastante particular.

La prostitución se conoce como la profesión más antigua, y ha sido el pilar del sexo en todos los continentes, ya sea por el porno, los servicios, o el sexo gratis como tal. Lo que sí es cierto, es que la demanda de esta profesión sigue intacta a través del tiempo, y el continente europeo se ha dado cuenta que es inútil ir en contra de esto, y que el sexo, hoy día, debe ser legalizado.

Como en varios países de Europa, en Países Bajos ocurre lo mismo con las prostitutas: su vida es realmente compleja. Los extranjeros que consumen sus servicios no pueden imaginar cuán difícil es para ellas, aun cuando la sociedad europea se considera –tolerante- con este hecho, y que, de alguna forma, es tolerante con los derechos de los trabajadores del sexo.

De hecho, las prostitutas, aunque no parece, pagan impuestos a nivel de empresarios, tan altos que el Estado tiene un aliciente lucrativo enorme, como si fuesen, de alguna forma, actrices de moda.

Resulta complejo hoy día tener relaciones sexuales por dinero, sin embargo, hay quienes todavía luchan por sus derechos, en tal caso de escoger este tipo de vida.

El número de trabajadores de este campo crece exponencialmente, y para nadie es un secreto que las noticias, aun cuando crecen por disposición propia, ocultan este hecho. Si bien las mujeres son mayoría, los hombres también representan un alto porcentaje, aun cuando los diarios y televisión prefieren imprimir o emitir noticias de salud o de cualquier hecho alterno.

Un problema, además, es la edad en la que se puede desempeñar esta labor. Y

Sexo en Amsterdam

es que actualmente es de 16 años, y se quiere, por fin, elevar a 18 años. El problema de esto, básicamente, es no conocer las leyes de Europa, y es por esto que han venido presentándose casos de riesgo de cárcel para personas que disfrutan de estos servicios.

El mundo del sexo y el porno en Ámsterdam también se hace muy curioso, porque se vincula de varias formas a eventualidades ilícitas como las drogas, lavado de dinero o coacción de mujeres, que representa un tiempo de cárcel muy prolongado, y en el que son acusados muchas personas a razón del tiempo.

Sin embargo, hoy día los propietarios de los burdeles en esta ciudad tienen licencia para cumplir su trabajo, es decir, se han trasformado en una institución privada, aun cuando la policía todavía tiene control sobre ellos, y en el tráfico de clientes que generan.

La prostitución es también un trabajo, y hoy día en Alemania es considerado como tal: no es peor que ser chef o profesor, es simplemente trabajar con el sexo.